jueves, 30 de julio de 2015

LA TRAGEDIA DE LOS COMUNES (DESREGULADOS) VS SOSTENIBILIDAD COMUNAL

 TRAGEDY OF THE COMMONS
La tragedia de los comunes es una "parábola" que apareció por primera vez en un folleto de una conferencia del matemático y economista inglés William Forster Lloyd en 1833, con un claro enfoque malthusiano (Malthus publicó su Ensayo sobre el Principio de la Población en 1798) y consistía en lo siguiente:
En un prado comunal, un pastor decide introducir una oveja más, pensando que una más le va a dar beneficio sin que su efecto negativo se note en el pasto. Y efectivamente, no se nota. Por tanto, otros pastores, siguen su ejemplo, y poco a poco, cada pastor mete una oveja más. Al cabo del tiempo, el exceso de ovejas acaba con el pasto y con los recursos de todos los pastores.
Esta parábola fue retomada por el ecólogo neomalthusiano estadounidense Garret Hardin
Garrett Hardin.jpg
con la intención de mostrar los excesos de la población. Sin embargo, su artículo de 1968 en Science sobre la Tragedia de los Comunes ha sido fuertemente criticado así como tiene diferentes interpretaciones. Se puede considerar como:
a) Un aviso sobre los peligros de la superpoblación humana.
b) Una llamada a la responsabilidad ambiental individual.
c) Una apuesta por la sostenibilidad ambiental.
d) Un artículo justificador del capitalismo y de las grandes propiedades en manos de uno o pocos propietarios y en contra de la propiedad comunal. Un alegato a favor de la privatización o de la estatización de recursos comunes.
Gardin, siempre teniendo por bandera el control de la población como modo de defender el medio ambiente, se ganó la enemistad de los conservadores por su apoyo al aborto y al suicidio asistido (incluido el suyo a los 88 años) y la antipatía de los progresistas por su apuesta por políticas eugenésicas y el control de la inmigración no blanca así como el cese de la ayuda a países tercermundistas.

Posteriormente, Hardin, ante el aluvión de críticas que le acusaban de desconocer cómo están regulados los bienes comunes, aclaró que él se refería a Comunes Desregulados, bienes públicos sin un control.
La economista y politóloga estadounidense Elinor Ostrom
Nobel Prize 2009-Press Conference KVA-30.jpg Premio Nobel de Economía compartido en 2009, publicó un libro en 1990, fundamental en su nominación al Nobel: "Gobernando los comunes: evolución de las instituciones por la acción colectiva" donde refuta las conclusiones de Hardin. El libro incluye ejemplos, entre otros, de España.

Sobre la ayuda mutua y el uso de tierras comunales, es muy ilustrativo la carta que un ex-alcalde sel sur de Francia remitió a Kropotkin y que éste reproduce en su famoso libro "El apoyo mutuo":
"En algunas comunas, próximas a las nuestras -escribe mi amigo- se mantiene en pleno vigor la vieja costumbre de l'emprount. Cuando en la granja se necesitan muchas manos para el cumplimiento rápido de cierto trabajo - recoger papas o segar un prado- se convoca a los jóvenes de la vecindad; reúnense mozos y muchachas y realizan el trabajo animada y gratuitamente, y por la tarde, después de una cena alegre, los jóvenes organizan bailes. "En las mismas aldeas, cuando una moza se va a casar, las vecinas de la aldehuela se reúnen en su casa para coser su ajuar. En algunas aldeas las mujeres, aún ahora, hilan con bastante celo. Cuando le llega la época a determinada familia de devanar el hilo, se realiza este trabajo en una tarde, con la ayuda de los vecinos invitados. En muchas comunas de Ariége, y en otros lugares del Suroeste de Francia, el desgranamiento del maíz también se efectúa con la ayuda de todos los vecinos. Se les agasaja con castañas y vino, y los jóvenes danzan después de terminado el trabajo. La misma costumbre se practica al elaborarse el aceite de nueces y al recoger el cáñamo. En la comuna L., la misma costumbre se observa cuando se transporta el trigo. Estos días de trabajo pesado se convierten en fiestas, puesto que el dueño considera un honor agasajar a los voluntarios con una buena comida. No se fija pago alguno: todos se ayudan mutuamente. "En la comuna C., la superficie de las dehesas comunales se aumenta cada año, de modo que actualmente casi toda la tierra de la comuna ha pasado a ser de uso común. Los pastores son elegidos por los dueños del ganado, incluyendo también las mujeres. Los toros son comunales. "En la comuna M., los pequeños rebaños de 40 a 50 cabezas que pertenecen a los comuneros, se reúnen en uno y luego se dividen en tires o cuatro rebaños antes de enviarlos a los prados de la montaña. Cada dueño permanece durante una semana junto al rebaño, en calidad de pastor. "En la aldea C., algunos jefes de familia compraron en común una trilladora, todas las familias, en común, proveen los hombres que son necesarios, quince o veinte, para atender la máquina. Otras tres trilladoras compradas por los jefes de familia de la misma aldea son ofrecidas en alquiler por ellos, pero el trabajo en este caso es realizado por ayudantes forasteros, invitados del modo habitual. "En nuestra comuna R., era necesario levantar un muro alrededor del cementerio. La mitad de la suma requerida para la compra de la cal y para el pago de los obreros hábiles fue dada por él consejo del distrito, y la otra mitad fue reunida por suscripción. En cuanto al trabajo de suministrar arena y agua, mezclar la argamasa y ayudar a los albañiles, todo fue realizado por voluntarios (lo mismo que sé hace en la djemâa kabileña). Los caminos de la aldea son limpiados también por medio del trabajo voluntario de los comuneros. Otras comunas construyeron de tal modo sus fuentes. La prensa para extraer el jugo de la uva y otras pequeñas instalaciones a menudo son de propiedad comunal." Dos habitantes de la misma localidad, interrogados por mi amigo, agregaron lo siguiente: "En O., hace algunos años no existía molino. La comuna construyó un molino imponiendo una contribución a los comuneros. En cuanto al molinero, para evitar que incurriera en cualquier clase de engaños y de parcialidad, se "En Saint G., muy pocos campesinos se aseguran contra incendio. Cuando se produce un incendio -como sucedió recientemente- todos entregan algo a la familia damnificada: una caldera, una sábana, una silla, etc., y de tal modo el modesto hogar es reconstituido. Todos los vecinos ayudan al perjudicado por el incendio a reconstruir su casa, y la familia, mientras tanto, se aloja gratuitamente en casa de los vecinos." Semejantes hábitos de ayuda mutua, y se podrían citar un sinnúmero de ellas."


No hay comentarios:

Publicar un comentario