martes, 5 de julio de 2016

EL DEBATE SOBRE LOS TRANSGÉNICOS

A favor: 109 premios Nobel
El 1 de julio parecía en elpais.com la noticia de que 109 premios nobel firman una carta en la que acusan a Greenpeace de "crímenes contra la humanidad" por su oposición a los transgénicos.
De los diferentes tipos de crímenes contra la humanidad, sólo podría entrar lo que aducen estos científicos dentro de la categoría de ExterminioEl crimen de exterminio consiste en la imposición intencional de condiciones de vida, entre otras la privación del acceso a alimentos o medicinas, encaminadas a causar la destrucción a una parte de una población.
 
¿Por qué una calificación tan dura para referirse a la oposición de Greenpeace? Por su oposición a los transgénicos, que según estos científicos, podrían ayudar a luchar contra el hambre en el mundo y concretamente, al arroz dorado, que al sintetizar precursores de la vitamina A, en forma de beta-caroteno (de ahí su color anaranjado), previene la ceguera infantil en países donde la dieta básica es el arroz, como India o Bangladesh.
Controversia (obtenido del enlace anterior, a la wikipedia):
  • Organizaciones ecologistas, como Greenpeace, criticaron el arroz dorado alegando que la cantidad de Vitamina A es insignificante. La primera versión del arroz dorado sólo proveía 1.6 microgramos de beta-carotenos por gramo de arroz, lo que implica que una persona media debería comer entre 1.5 y 2 kilos de arroz dorado al día para obtener la cantidad recomendada de provitamina A. Sin embargo esto fue subsanado con la creación del Arroz Dorado 2, que genera 23 veces más cantidad de beta-carotenos que el arroz dorado original .
  • Aun así, Greenpeace se sigue oponiendo al cultivo de arroz dorado afirmando que se trata de un caballo de Troya para abrir la puerta para la imposición de OMG por parte de grandes corporaciones y el abuso a través de las patentes. . Esta afirmación fue contundentemente rechazada por el Instituto Internacional de Investigación para el Arroz (IRRI), recordando a Greenpeace que el arroz dorado fue desarrollado en universidades con fondos públicos, y que dada la finalidad humanitaria del arroz dorado se decidió liberar la patente para que llegara con mayor facilidad a los países subdesarrollados.
  • Leemos en el blog la ciencia de AmaraDesgraciadamente, hoy en día y a pesar  de que el arroz dorado se creó con fines humanitarios, no es posible su utilización. Se lo debemos a organizaciones activistas (léase por ejemplo Greenpeace) y gente influyente como Vandana Shiva, que piensa que la mejor manera de acabar con la deficiencia de vitamina A es la conservación de biodiversidad y el uso de una agricultura y dieta basada en plantas ricas en vitamina A. 
  • El 2 de julio aparecía también en elpais.com un artículo titulado "Religiones del siglo XXI" y firmado por Javier Sampedro donde podemos ver una defensa del escrito de los 109 y una crítica feroz a los movimientos conservacionistas: "seguramente de eso es de lo que estamos hablando también en este caso: de religión, de una de las nuevas religiones de nuestro tiempo, una especie de panteísmo donde el papel de Dios lo representa la Madre Naturaleza. Una religión laica, sí, pero tan irracional e impermeable al argumento como todos sus precedentes celestiales.
    Si algo hemos aprendido de los grandes debates científicos del pasado reciente, se refieran a las células madre o al cambio climático, a la privacidad de los datos genómicos o a los riesgos de la inteligencia artificial, a la deforestación o a las energías limpias, es que nunca hay más guía para el pensamiento que la mejor ciencia disponible. Lo mismo debería valer para los alimentos transgénicos, pero este asunto se está mostrando particularmente refractario a la razón científica. Estos productos generan un amplio rechazo en Europa por ser antinaturales, potencialmente invasivos del medio, dañinos para la salud y creados por un sector industrial al que se considera intrínsecamente sospechoso. Y ninguno de estos cuatro argumentos encuentra apoyo en la mejor ciencia disponible."
  • La carta, publicada en una web de apoyo a los OGM (transgénicos) acaba así: 
  • WE CALL UPON GREENPEACE to cease and desist in its campaign against Golden Rice specifically, and crops and foods improved through biotechnology in general;

    WE CALL UPON GOVERNMENTS OF THE WORLD to reject Greenpeace's campaign against Golden Rice specifically, and crops and foods improved through biotechnology in general; and to do everything in their power to oppose Greenpeace's actions and accelerate the access of farmers to all the tools of modern biology, especially seeds improved through biotechnology. Opposition based on emotion and dogma contradicted by data must be stopped.

    How many poor people in the world must die before we consider this a "crime against humanity"?
  • Recordemos que los crímenes contra la humanidad no prescriben, por lo que Greenpeace podría en un futuro sentarse en el banquillo por haberse opuesto, preventivamente, a los OGM en general y al arroz dorado en particular. Entre la lista abundan los premios en Física y en Química y menos los premios en Medicina (muchos de ellos por sus estudios en Biología Molecular), alguno de la Paz y alguno de Economía: destacan Watson, codescubridor de la doble hélice, y Prusiner, de los priones.
  • En contra: los ecologistas y científicos independientes
  • La respuesta a esta acusación, en elpais.com de 5 de julio:  la posición global adoptada por Greenpeace contra el uso de biotecnología moderna parece obsoleta. Por otra parte, aceptar de manera acrítica –como creo que están haciendo los premios Nobel- argumentos propuestos principalmente por la industria agroalimentaria sobre los beneficios de las nuevas tecnologías y de soluciones que no han demostrado ser ni sostenibles ni efectivas tampoco parece la más sabia de las aproximaciones. Por ejemplo los beneficios de la aplicación de cultivos OGM en la agricultura de pequeña escala que proporciona la inmensa mayoría de productos alimentarios en Asia o África no se ha comprobado nunca . Acusar de “crimen contra la humanidad” a una organización que tiene un historial admirable en la defensa del medio ambiente en tiempos de cambios climáticos es indicativo de una visión sesgada de la realidad global. Ciertamente, debemos valorar las contribuciones científicas de los nobeles, pero ellos harían mejor en centrar sus críticas y acciones en prevenir las numerosas actividades que están produciendo la destrucción en masa del medio ambiente y la salud en nuestro planeta. Las posturas extremas, como la que han adoptado contra Greenpeace, no solo no ayudan, sino que además son peligrosas.
  • CONCLUSIÓN PERSONAL: NO A LOS FUNDAMENTALISMOS TECNOCIENTÍFICOS (CON INTERESES EN EL CAPITALISMO Y EN AL GLOBALIZACIÓN) NI A LOS EXTREMISMOS ECOLOGISTAS (IMBUIDOS DE FILOSOFÍA NEW AGE Y PSEUDOCIENCIA) 

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